lunes, 26 de julio de 2010

Homenaje a Dama

Ella, estaba en una jaulita
con sus ojos tristes
sucia, despeinada
y guardando un secreto en sus entrañas.
Yo, soñaba con algo diferente
y allí estaba, contento y alegre.
Pero aquellos ojitos tristones
no paraban de mirarme
de llamarme, suplicarme...
Me acerque en silencio a ella,
acaricié su lomo y el brillo de sus ojos
tocaron mi pecho.
En ese instante, en ese preciso momento
nació un vínculo de amor inquebrantable.
Yo que había ido convencida de elegir
pero el destino quiso que fuese ella,
sólo ella la que tuviera el poder de elección,
y me escogió a mi,
decidió venirse conmigo
a casa, su casa, con  los suyos.
Pocos días después nos desveló su secreto,
nos regaló lo que tan celosamente
guardaba en su seno,
aquel fue su primer regalo,
tras ese, vinieron sus mimos,
sus juegos, sus lenguetazos.
Y cuando yo estaba lejos
dormía junto a mi zapatilla
y si estaba cerca
su piel rozaba la mía.
Era la reina de la casa,
una Dama de alto porte
de caminar elegante,
fiel compañera y amiga,
ella que se bebió mis lágrimas.
Ayer te dije adiós
y hoy no tengo quien consuele mi llanto.
Te llevaste contigo mis secretos,
mis desvelos, mis penas y mis lamentos.
Me dejaste tu alegría,
tus besos, tus caricias.
Si yo te he dado hogar y cobijo,
tú me has dado la vida.
Adiós, Damita,
señora de ojos tristes
reina de mi casa.

viernes, 23 de julio de 2010

Premio Deseo Eterno

Gracias a mi fiel amiga Surya que siempre me regala todo su cariño en forma de "premio".

La mejor manera de agradecérselo, es que os invite a su Blog y conozcáis ese remanso de PAZ:

http://aruna-yoga.blogspot.com/2010/07/premio-deseo-eterno.html

Besitos Surya,
Esther

miércoles, 7 de julio de 2010

Fracasar

¡Fracasar no es necesariamente cometer un error, es la posibilidad de poder empezar de nuevo!

*Pensamiento propio

sábado, 26 de junio de 2010

No me juzgues, querida

Hace un par de días, alguien muy, muy cercano a mí, me acusó de victimista...
Victimista por vivir en el pasado y no avanzar.

Por querer seguir haciendo la cosas que hacía cuando no había dolor, ni cansancio.

Por no pedir ayuda (ironía, te la he pedido y no me la has dado).

Por no ser "autosuficiente".
No valerme por mi misma.
No valorarme.
Ser conformista.
Yo no me veo reflejada en ese espejo y tampoco me ven  las personas que luchan a mi lado para combatir la injusticia que se hace con los enfermos que vivimos atrapadas en un cuerpo maltrecho y cansado. 


Claro que vivo en mi pasado, mi mente me dice: "Tú puedes, ánimo!!!", pero mi cuerpo se niega a seguir y entonces grito: "socorroooooo!!"  y tú me dices: "no te hagas la victima,  olvídate de quien fuiste y acepta lo que te toca vivir, que yo no tengo ganas de socorrerte".

Sólo deseo que tu  futuro sea mejor que el mío y que mi herencia sea mejor que la que yo he recibido. 


Que cuando demandes ayuda la obtengas. 
Que cuando tengas que luchar por lo tuyo, no estés sola. 
Que tengas la satisfacción de ayudar a quienes lo necesitan. 
Que seas capaz de levantarte con una sonrisa aunque tengas dolor.
Que tengas amigos que acudan a tí, porque eres capaz de transmitir serenidad, paz, alegría.


Y sí eres capaz de hacerlo mejor, entonces, júzgame.

miércoles, 9 de junio de 2010

De vuelta al origen

El coche me dejó en un punto intermedio entre la vieja parada del autobús escolar y mi casa.
Mi antigua casa de la Villa de Madrid.
 Hacía 35 años que no pasaba por allí, pero por un momento el tiempo se detuvo, las agujas del reloj dieron marcha atrás y allí, en medio de esa vorágine de coches volvió la pequeña Esther , con su flequillo cortado a lo "garçonne".
Miré a un lado y otro, medí mentalmente las distancias y aquella lejana parada de autobús en Fomento, tan sólo estaba a escasos metros de la puerta de mi casa. Cómo cambian las distancias cuando uno crece, pensé.
Anduve despacio en dirección al número 3 del Paseo de Santa María de la Cabeza, rememorando lugares que creí tenía olvidados. Sin apenas darme cuenta, llegué al portal, los portones de madera pesada, habían sido sustituidos por forja y cristal. La portería que antaño estaba tras una ligera puerta de madera con cristales tapados por visillos, ahora se había convertido en una acorazada y gruesa madera con pomo dorado. ¿Dónde esta Paca, mi portera? Pensé, mientras desde la calle vislumbraba apenas la entrada. Deseaba traspasar la puerta y volver a subir los escalones de dos en dos hasta el sexto piso, entrar en la puerta de la izquierda y recorrer la casa entera. En mi mente fui haciendo el recorrido, despacio, queriendo retener cada detalle. La primera habitación, aquella en que mi madre me trajo al mundo, que con los años se convirtió en salita de estar.
El dormitorio contiguo, dónde alguna vez, recuerdo, dormía el abuelito Pepe.Ambas cámaras asomaban a la calle por un balcón con barandilla de forja.
Un recodo y comenzaba un interminable pasillo con muchas puertas al lado izquierdo, dormitorios, baño, un trastero, la cocina y la habitación grande del fondo.¿Seguirían aún las baldosas sueltas? Mamá decía siempre que aquel pasillo era como un piano, allá donde ponías el píe, el suelo emitía diferentes sonidos.

Pero me quedé en la calle con la nariz pegada al cristal, indecisa, ¿y si toco un timbre y digo que yo nací allí?, ¿Me abrirán la puerta? También tenía la opción de llamar a la "Pensión Mundial", sita en el primer piso y que pese a los años transcurridos, aún seguía estando en el mismo sitio.
Me aparté de la puerta, di unos pasos hacia atrás y conté balcones, allá estaba el mio, ese desde el cual miraba a la calle mientras Rita, mi abuela, me daba de comer la merienda. ¡Cuántos recuerdos! y parecían dormidos.
Miré el reloj, aún tenía tiempo de volver a jugar a dar la vuelta a la manzana. Me encaminé calle abajo, hasta llegar a calle Murcia, la recorrí hasta la siguiente esquina y subí por Delicias.
Busqué la carboneria, la peluquería de caballeros y la casa de Angelita, mi amiga querida de la infancia. No hubo suerte, todo aquello, o no estaba, o se había desdibujado en mi recuerdo.
Gire de nuevo la calle y allí en su "sitio" el kiosko de prensa, pero... ¿y el kiosko de chucherias? Ahora es la caseta de un vendedor de la "ONCE".

Ya era hora de ir a mi cita, volví la vista atrás unos segundos más, miré el balcón, la fachada, la portería del uno, el bar de Paco, que ya no estaba, tampoco Gollita, la de las fajas.
Cruce la calle, pero sentí como que algo me faltaba, un detalle. Frente a mi el "Museo de Arte Reina Sofia", el edificio es antiguo, pero en mi niñez no existía el museo, cerré fuertemente los ojos intentado evocar un recuerdo.  A mi mente llego un jardín y una verja.. ¡el hospital! exclamé. Allí donde Rita dejó su vida. Sonreí y pensé que si el nuevo museo había de tener un fantasma entre sus salas, ese, tenía que ser el de mi abuela, seguramente feliz rondando entre obras de arte. Miré hacia las ventanas como queriendo encontrarla, de mis labios salieron unos besos mudos, que volaron intentando colarse por alguna ventana.
¡Adiós fuente de Atocha!
¡Adiós viejos recuerdos!
¡Adiós abuelita Rita!
¡Adiós a mi infancia querida!

Y seguí mi camino sin poder reprimir una lágrima.

Esther

sábado, 13 de marzo de 2010

¿Juguemos al juego de los sentidos?




Juguemos al juego de los sentidos

Vamos a pararnos a escuchar,
desconéctate del ruido,
aíslate, cierra los ojos y pon mucha atención
¿Oyes el trinar de los pájaros?
¿Oyes el murmullo del agua?
¿No te parece realmente hermoso?
Música que muchos virtuosos
quisieron aprender a tocar
y de sus instrumentos ni una sola nota
pudieron arrancar.

Ahora deja que el sol te acaricie la piel,
siente su calor,
que su luz te llene de energía,
siente su resplandor.
Deja que una gota de agua
resbale despacio por tu cuerpo,
que invada libre, liviana y suave
cada rincón, cada poro.
¿Sientes cómo tu vello se eleva?

Extiende tu mano, déjate llevar
y acaricia una mano amiga,
toca sin miedo su pelo, su cara,
poco a poco recorre su espalda con tu dedo.
¿Hay mayor hermosura que tocar?
¿Mantienes los ojos cerrados?
Dime,¿qué sientes?
¿Alguna vez viste sin ver, alguna cosa igual?


Siéntate a observar el horizonte,
mira como el sol se zambulle en el mar,
mira la luna clara, como sale a saludar
y dime que no sientes felicidad.
Observa el cielo cuajado de estrellas
y si una estrella fugaz surca los cielos
que tus deseos se hagan realidad
¿Sientes cuanta paz hay en la noche?
¿Ves qué en su oscuridad reluce el cielo?
Ni es tan triste, ni tan negra,
como muchos la quisieron pintar.


Ahora abre tus labios,
te doy dos manjares a probar,
uno es dulce como la fruta madura,
otro salado como el mar.
Saborea lentamente,
disfruta este instante,
apura la copa que te ofrezco,
pues no hay en el mundo agua más fresca
que la que hoy te doy a probar.

Hoy corté un ramillete
de mil flores diferentes
que te voy a regalar,
no las mires, ya sabes que son bellas,
pero dime... que alquimista puede lograr
tan insigne fragancia?
Ni perfumistas franceses,
aquellos que quisieron borrar las pestilencias
de las viejas calles parisinas,
pudieron copiar aroma sinigual.
Ni una gota de fragancia,
que sólo una reina pueda pagar
pueden compararse ni en mil años
al aroma natural


Y ahora abre los ojos y dime,
¿qué has encontrado diferente?

Todo, no hay música más hermosa,
que la que hoy me paré a escuchar.

Nadie acarició mi cuerpo,
ni me dio tanto calor,
como hoy el sol sobre mi cuerpo.
Nadie me hizo estremecer
como esa gota de rocío,
recorriendo toda mi piel.
He sentido la hermosura a través del tacto,
he sido capaz de reconocer tu rostro tras mis manos.


Y al atardecer cogidos de la mano
nos despideremos del sol,
esperarmos juntos a las estrellas,
tan hermosas, tan serenas,
que antes de que nos demos cuenta
el amanecer llamará a la puerta.




Me sentaré a la mesa a degustar,
a descubrir nuevos sabores
regalos para mi paladar.
Apurare las copas que me ofrezcas,
beberé de tus labios
si de ahí el agua tu me ofreces,
porque ella de tu boca,
emana como fuentes.


Y ahora rodéame con tus brazos
quiero que impregnes mi cuerpo,
que al fundirse los dos en uno
surja un aroma único, sublime.
Quiero amancer en mi lecho
abrazarte de nuevo
para que surjan de nuevo los efluvios
fragancia que no hay en el mundo entero.

Y ahora ….

¿Jugamos a los sentidos de nuevo?

Esther

Oda a la "Pava"


Todo el mundo sabe ya que en Chile ha habido un terremoto intenso de 8'8 y miles de réplicas (la íltima de 5'5, creo).

Mi adorable amiga y prima de apellido,(ambas nos apellidamos Vidal), Poly, salió ilesa pese a que el epicentro estaba en su ciudad.

Después de largos y angustiosos días de incomunicación, sufriendo por su estado y el de su familia sobre todo muy preocupada ya que Poly hacía escasos días que había sido intervenida de un ojo para quitar la miopía que le acompaña desde niña; mi preocupación, casi mi desesperación iba en aumento, hasta que por fin me llegaron noticias suyas.
¡Que alegría! Las dos nos regocijamos en nuestro encuentro por el ciberespacio hablábamos (escribíamos) sin parar, contándonos esos días de silencio, su miedo, mi preocupación, su susto, el mío, las veces que pensó en mi, las veces que soñé con ella y en sueños me decía que estaba bien.

Ayer recibo un e-mail, sus niños pintaban en la escalera, ella con un ojo operado, el otro turbio esperando ser reparado, los niños que no se apartan, calculó mal el número de escalones que le restaban por llegar a su destino y "cataplan", rodó por las escaleras. Resultado, según sus propias palabras "Bota de esquiador, muletas y 10 días de reposo".
A ella le dio por querer perder su bue humor, yo no dejaba de reír (tan reciente la tragedia de un país tambaleado y derruido por la fuerza de la tierra) que me parecía una broma del destino superar eso y no superar 333333333333 escalones.

Como no podía ser de otra manera, Poly de inmediato saco de la basura su sentido del humor, y con una sonrisa enorme (imagino) me escribió: " ya puedes escribir en tu blog una oda a la pava".

Y cómo sus deseos son ordenes para mi....



La furia de la tierra se empeño en tirarla al suelo
pero ella resistió el enviste de su fuerza,
no por ella, no, por sus hijos que la miraban asustados.
Dos minutos no más y el velador escupió
los cajones se abrieron revelando su interior.
Caían objetos, volaban lámparas,
pero ella se mantuvo firme, mal disimulando su terror
¡No hay que asustar a los niños!
Dos minutos, pero una eternidad.
Su ojito aún no tenía capacidad para ver,
el otro esperaba su turno pacientemente,
viendo la vida entre sombras.

¿Quien le ha hecho cosquillas a la tierra?
¿Por qué no para de moverse?
¿A caso tiene lombrices?
¿O quizá es que está inquieta?

La tierra se va sosegando poco a poco,
el agua llega de cuando en cuando a los hogares.
Se recupera la luz eléctrica,
los teléfonos ya suenan.
Los muebles ocupan ya a su espacio.

Bajo la cama se encuentra su tesoro,
ese que debía de estar volando para España.

Después de esto puedo con todo,
se dijo para sí la muy "Pava"
y entre escalón y escalón
su vista maltrecha la engañó.
No quedan tres,
sino tres mil trescientos treinta y tres
y la "Pava dio un traspiés.

Y ésta que suscribe aún ha de esperar
que pasen diez días, o más
para recibir aquello que un velador vomitó
por culpa de un temblor.

Esther

PD: Con todo mi cariño para ti Poly, te quiero.

jueves, 11 de febrero de 2010

¿Crees que la vida es ingrata?

¿Qué te conmueve?
Preguntó una voz al oír su llanto
Se secó las lágrimas y le miró
Tenía la piel surcada por el tiempo
sus ojos habían perdido el esplendor 
pero su mirada aún era sincera.
¿Qué te conmueve? repitió


La vida, es ella quien me duele 
tú has vivido mucho y sabrás que ella es ingrata.
El se sentó a su lado, fumando un rescoldo de colilla
la cabeza gacha, con el bastón hacía dibujos en la tierra.


Suspiro, lanzó el cigarrillo al aire 
cansado, sucio y desvencijado
la miró largo rato.


La vida mi querida niña,
somos nosotros quienes  la forjamos
yo elegí el camino fácil, pero equivocado.
Yo gasté mi dicha,
teniéndolo todo, me quedé sin nada.


Fui díscolo, pendenciero 
bebedor y amigo de lo ajeno.
Anduve con mujeres de vida alegre
por despecho de no poder amar a quien amaba.


Hoy la vi pasar de lejos
tan muerta en vida,
tan llena de rencor
pero con mirada altiva.


Sé que me vio 
y a pesar de mis harapos 
su corazón latió en su pecho
como una vez lo hizo antaño.


¿Quién de los dos es más feliz?
¿Ella por tenerlo todo y vivir sola en su agonía?
¿O yo por haber vivido aún  estando lejos de ella?


A mi me apartaron de su camino,
ella pudo elegir venir conmigo 
pero se quedó sola en su castillo,
amargada, triste, pero rica
¿Quién llorará en su tumba?


Yo moriré solo
pero nunca faltará una flor fresca en mi último lecho.
Muchos fueron quienes me amaron,
muchos a quien les di dinero,
muchos a quienes nunca les pedí nada, 
ellos, ellos vendrán a mi entierro.


¿Crees que la vida es ingrata?
No, niña no, la vida me dio todo lo que necesitaba.
Y en mis horas finales 
mi último pensamiento será para aquella que no me dijo adiós,
aquella que me cerró su puerta, 
aquella que me rompió el corazón.


Cincuenta años hace ya
que llora en silencio por los rincones de su alcoba
Cincuenta  que lamenta mi marcha
Cincuenta  años y ni un solo día de alegría.
¿Quién fue más feliz? Dime niña.


Él no me ama, dijo la niña entre llantos,
él no me ama, 
yo cogeré otro tren 
y dentro de cincuenta años
cuando  saboree la vida
volveré a este banco 
a verle pasar, roto y sin vida .
¿Esa es la recompensa que me espera?


El tiempo da y quita razones, niña
dentro de cincuenta años , quien sabe
igual hasta lo habrás olvidado 
pero si en tu corazón anidas la esperanza
de verlo sufrir de viejo
sólo alimentarás el rencor
ese mismo rencor que le quita vida a ella.


Huye, vuela, bebe hasta la última gota de licor
prueba los manjares que te ofrezcan,
sacia tus instintos y dentro de cincuenta primaveras
piensa en mi, 
lleva una flor a mi tumba 
y entonces dime cuan ingrata fue tu vida,
pero no derrames ni una sola lágrima, 
no, en mi tumba.


Si has de llorar, hazlo en la de ella, 
pues tus lágrimas serán las únicas 
perlas que bañarán  su  triste recuerdo.


Esther















jueves, 4 de febrero de 2010

Para Él

He meditado en silencio cada palabra que me has dicho. 
Te he susurrado al oído, pidiéndote el mundo.
He llorado suplicándote perdón y siempre me has dado consuelo.


No necesito oración para hablar contigo,
Tú conversas sin hablar y me marcas el camino.
Me hablas del amor, de la paciencia 
que el dolor es menos dolor si se comparte.


Me meces en tus brazos y me llenas de vida
Pero no me invites a tu casa
pues aquellos que la ocupan 
niegan el amor, siembran confusión
y se visten de desesperanza.


No soy yo quien tira la primera piedra 
muchos antes que yo lo hicieron 
y su fin fue la hoguera.


No reniego de tu amor ni de tu remanso de paz
pero sí de tu Templo que otros han llenado de oro
y han engalanado de joyas para conseguir tu perdón.


Yo sólo te puedo dar aquello que de Ti recibí
Tú me enseñaste amar
y yo te amo sin fin.


Esther

jueves, 14 de enero de 2010

La nieve

Los vientos del norte han soplado con fuerza y han traído recuerdos, viejos recuerdos que se hallaban en el túnel del olvido.


Oigo las risas nerviosas de los niños, sus mejillas coloradas por el frío, cargados de gorros y bufandas, prendas de abrigo que casi les impide caminar,pero ellos no sólo corren, vuelan con ansias de libertad.


El internado amanece en mi recuerdo, sus pistas heladas donde soñábamos patinar,corríamos hasta coger velocidad y nos dejábamos llevar por el viento, ese viento del norte gélido. 
La nieve cuajaba en las copas de los árboles, en los jardines mustios, en los tejados de las aulas. pero aún así, nos sobraban los abrigos, los gorros, las bufandas.


Pipo, el viejo perro de la escuela me robó un día mi bufanda a la que le había prendido mis pendientes, aquellos que me regalaron por mi Primera Comunión. Corrí tras él, pero con su "tesoro" entre sus dientes, me miró desafiante y desistí. Unas lágrimas recorrieron mis mejillas sólo unos instantes poco antes de enfrascarme en un nuevo juego, ¿quién aguanta más la bola de nieve en la mano desnuda? Y los vientos del norte se llevaron mi pena por la joya perdida.


Ahora no hay nieve en la ciudad donde vivo, no se hiela el asfalto. El cielo está gris y los árboles desnudos me dicen que es invierno y hace frío, pero no hay nieve en los tejados, ni puedo patinar. Me pongo mi mejor abrigo, mis guantes de lana y la bufanda que tejí y aún así siento como se mete en mis huesos el hielo que no está, de ese frío que de niña dejé en la gran ciudad.


Esther



sábado, 9 de enero de 2010

Aquellos veranos de mi infancia

Era verano y el sopor de las primeras horas de la tarde, hacían insoportable permanecer en la calle. La tía Antonia , nos obligaba a dormir la siesta sobre unos viejos colchones a la sombra del jazminero del patio. 
Nosotros no podíamos dormir, estábamos inquietos esperando la llamada del heladero, que puntual a su cita cada tarde, recorría las calles del pueblo anunciándose con su vieja armónica. 
Intentábamos matar el tiempo, haciendo sombras chinescas con las manos o contando historias de terror que luego nos quitaban el sueño nocturno. A veces el tiempo pasaba contando los segundos que tardaba la tía entre ronquido y ronquido, nuestras risitas nerviosas la despertaban, nos regañaba entre dientes y volvía a dormir como si nada. 

Por fin se oía de fondo el sonido inconfundible del chambilero y comenzaba nuestra carrera hacia la puerta principal, descalzos, abrasándonos los pies con el ardiente suelo de la calle, sin dejar de saltar, alternando un pie y luego el otro para aliviar el fuego que salia de la tierra, elegíamos el suculento helado, mientras a voces llamábamos a la tía Antonia, para que saliera a pagarle al paciente heladero. 
Volvíamos junto al jazminero a saborear nuestro tan ansiado dulce y con la alegría de que tras su ingestión, terminaba el toque de queda.
La calle, que hasta entonces había sido un desierto silencioso, comenzaba a llenarse de niños a medio vestir. 
Las señoras salían de sus casas silla en mano buscando la sombra y con intención de hacer alguna labor, que siempre quedaba olvidada en el cesto que les acompañaba.
Estaban demasiado pendientes de ciertas vecinas que nunca salían o si lo hacían se alejaban lo suficiente del barrio, lo cual suscitaba ciertas sospechas entre las presentes y por lo tanto eran tema de conversación para el resto de la tarde.
A pocos metros de la calle, había un viejo caserón casi ya en ruinas, rodeado por una verja alta y en cuya puerta había una cadena y un candado, pero que si la movías lo suficiente, dejaba un hueco para que nuestros delgados cuerpecitos cupieran por ella.
Era un sitio que nos estaba vedado, seguramente por el peligro de derrumbe, pero a nosotros nos gustaba más pensar que era por los fantasmas.
El más valiente era aquel que más se acercase a la casa y más aún lo era si encima se atrevía a tocar aunque fuera con la yema del dedo una de sus paredes, para luego salir corriendo como alma que lleva el diablo. En más de una ocasión, jurábamos y perjurábamos que habíamos visto al fantasma.
Aquel juego bajo el sol, la presión del miedo y el nerviosismo por la osadía de violar la verja de la casa maldita nos llenaba  de una sensación de calor sofocante y corríamos a bañarnos a la cequia, si ésta, claro  está, llevaba agua. 
Luego regresábamos a casa, sucios, ajados y con algún que otro rasguño. La tía nos tenía varios cubos de agua que había dejado al sol para que estuviera templada y conforme entrabamos al patio nos la echaba por encima de la cabeza mientras nos restregaba el cuerpo con la mano, luego nos quitaba la ropa, con la misma toalla nos secaba uno por uno, restregando con fuerza las negras rodillas, llevándose alguna costra de alguna vieja herida que volvía a sangrar y que ella curaba con saliva y soplando para que no picase más.
A esas horas de la tarde el jazminero abría sus flores, impregnando el patio con un suave aroma que todo lo  embriagaba. 
Mientras me comía el bocadillo de la cena bajo el árbol, oliendo aquellas flores, cerraba los ojos como queriendo retener todo aquello en mi mente para que jamás olvidara aquellos momentos tan intensos.
Sólo tenía por aquel entonces seis o siete años, pero el recuerdo aún perdura ...

Alguna que otra vez he vuelto a pueblo de pasada, hay una gasolinera donde antes estaba el viejo caserón, pero mis ojos aún ven la verja y buscan a el fantasma. Olvidé cual de todas es la casa de mi tía, me resultan todas iguales, tendría que entrar en cada una de ellas y buscar el jazminero en el patio, cerrar los ojos y oler ese aroma que quedó prendido en mi memoria. 

Muchos han sido los jazmines que a lo largo de mi vida me he parado a oler, pero ninguno tiene un aroma tan intenso como aquel.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Para un poeta...

Ha sido tu voz quien ha roto mi sueño en medio de la noche
Han sido tus palabras las que me han hecho pensar
que de mis necesidades salen tus versos.

¿Quién se negaría a ser tu musa?
si antes de que lo sienta yo,  ya lo has escrito tú.

No son tus manos las que dibujan sentimientos en mi piel
ni susurros al oído los que me roban la calma.

Son tus palabras grabadas a fuego en mi mente,
es el hecho de soportar mis madrugas.

De escucharme aunque no me oigas,
tender puentes invisibles
para llegar hasta mi
abrazarme en silencio
y así, recuperar otra vez mi sueño.

martes, 24 de noviembre de 2009

Nunca dejes de luchar

Era otoño, pero no hacia frío, sólo un viento rebelde que soplaba con una fuerza tremenda.
Llevaba el pelo alborotado y me costaba caminar, era como nadar a contra corriente.
Las hojas secas de los árboles venían hacia mi como queriendo llevarme con ellas y por un instante quise dejarme llevar, volar como una hoja sin rumbo, sabiendo que el cometido está cumplido.
Me así con fuerza a una señal de tráfico, y pensé: _sí te sueltas, ¿dónde te llevará el viento?, no eres hoja y tu ciclo no está cumplido. Creo que fue en ese instante donde fui consciente de que mi lucha no había hecho otra cosa que empezar, tenía muchas cosas pendientes en mi vida que por una razón u otra, había dejado de hacer.
La vida tiene ciclos y allí cogida con fuerza a mi "tabla de salvación",sentí  que mi nueva vida empezaba allí y ahora.
Creo que la sabiduría de la naturaleza va más allá de lo tangible, es posible que el dios del viento escuchara mis pensamientos y éste, de una forma extraña dejo de soplar.
Aún resonaba en mi cabeza ese silbido tan típico que hace el aire cuando coge cierta velocidad, pero ya no luchaba contra mi o yo había dejado de pelear contra su fuerza, fuerza que ya era endeble.
Me recompuse el pelo, limpié las lágrimas que habían salido por si solas de mis ojos, miré a mi alrededor, aún  la gente mantenía su lucha particular contra  la fuerza deThor, ¿sería posible que yo le hubiera vencido?
Miré al cielo y creí verle entre las nubes, riendo , como si aquella lid con los humanos sólo se tratase de el juego travieso de un niño malo.
 Pero entonces su voz resonó en mi cabeza, una voz fuerte, distinta a cualquier voz terrenal, _ te he mostrado el camino_ me dijo, _ sólo te tienes que dejarte  llevar_
¡Por todos los santos! Creí que me estaba volviendo loca, oía voces en mi cabeza, las fuerzas de la naturaleza habían dejado de luchar contra mi, había dejado de ser débil a cambio de una gran fuerza que me obligaba a seguir hacia delante.
Di mi primer paso, con cierto resquemor, sentía algo de miedo, luego un segundo paso y un tercero, comencé a caminar deprisa, con paso firme y seguro. El corazón me latía deprisa, estaba ansiosa por llegar a un punto indeterminado donde abandonaría para siempre mis penas, miedos y complejos.
Poco a poco se iba dibujando una sonrisa en mi rostro, señal inequívoca de que estaba triunfado, me paré un momento y miré hacia atrás, adiós, musité, ya no hay vuelta atrás y seguí caminando erguida, altiva y orgullosa de haber vencido mis propios miedos disfrazados de Thor.

miércoles, 21 de octubre de 2009

"El color de la vida lo pones tú" II

Regresó a la cama le miró tiernamente , su pelo ya plateaba y un pliegue en la mejilla le hizo pensar en aquel amor precoz que surgió años atrás entre ellos, aún le amaba.
Acaricio despacio su espalda con miedo de truncar su sueño, él se removió en el lecho y no dijo nada, sólo emitió un sonido gutural que ella entendió como un: "déjame dormir, la noche fue larga para mi".
Los dos se querían, dos seres tan distintos, tan diferentes y sin embargo la llama del amor estaba viva y danzaba para ellos, a pesar de los años, los hijos, la vivencias y a muy pesar del gris que teñía sus vidas.
Suspiró y seco sus lágrimas que de nuevo se esforzaban por salir de su encierro, "basta de llanto", se dijo.
No soportaba ver en aquel estado a su amado, estaba irascible, triste y abandonado.
No la culpaba a ella, pero ella se sentía culpable.
Tenía la necesidad de volver a dar color a sus vidas. pero los oleos estaban ya secos en su paleta.
Necesitaba como nunca teñir de rojo pasión su alcoba.
Pintar de púrpura el corazón de quien la amaba.
Miró por la ventana y sintió como los cuervos, negros, la acechaban, los sintió cercanos, como esperando sentados en lo alto de una rama.
Había que ahuyentarlos, alejarlos para siempre de sus vidas.
Se miró las manos vacías, su mente estaba atrancada y su cuerpo ya no podía con aquel peso, sólo quedaba aligerar su carga.
Volvió a secar sus ojos.
Deambuló por la casa, pensando, intentando encontrar respuestas.
Quemó incieso, con el fin de purificar su templo de amor, su hogar.
Rezó en silencio, con oraciones antiguas, las nuevas se negó aprenderlas.
Poco a poco fue llenando su interior con una paz intensa, infinita, lo difícil sería transmitirla a quien aún dormía.
Necesitaba como nunca su ayuda, pero ella no sabía demandarla, en toda su existencia, jamás sintió la necesidad de hacerlo, por eso no sabía, por eso ignoraba de que manera hacerlo sin que él se sintiera atacado o acusado de aquello que concernía a los dos.
Era imprescindible salir de la oscuridad y caminar juntos hacia el color.
Pero... ¿cómo?
Repasó mentalmente la lista de todo aquello que le había dado ese color gris apagado a sus vidas, pero no encontraba la manera de darles color .
Rascó la paleta con la gama de colores ya secos, y sin vida,con sus propias uñas, con sus manos, esperando encontrar aunque fuera una leve gota de color vivo que le ayudase a salir de ese mundo.
Su dedo se ungió de añil, apenas era una simple mancha en la punta de su dedo.
Añil, como la profundidad del mar, añil como el cielo.
Una leve luz entraba por las ventanas, aún era pequeña y débil.
Era sólo un comienzo, no estaba todo perdido, la esperanza empezaba a brotar, ahora había que luchar para que manase y no se volviera a perder en los abismos de las noches eternas.
Las cenizas del Ave Fenix, estaban cobrando vida, despacio se movían lentamente, serpenteando, buscándose entre las sombras para unirse y crear la hermosura que fueron.
Una leve sonrisa volvió a su cara, pero no podía ni debía conformarse sólo con una mueca en sus labios, tienes que volver a reir, se dijo, abre puertas y ventanas y deja que entre la luz a tu morada, con ella volverá el color.
Suspiró profundamente y lleno de luz su corazón.




domingo, 18 de octubre de 2009

El color de la vida lo pones tú

Él elevó el tono de voz, como queriendo ser escuchado por los mismo dioses.
Ella se encogió, se plegó sobre si misma y dejó brotar las lágrimas.
Así en posición fetal, se dejó llevar al mundo de los sueños y se vio en medio de una verde pradera.
Sus pies descalzos se empapaban de la humedad del suelo, extendió los brazos, echó la cabeza ligeramente hacia tras y dejó que el sol le diera de lleno en la cara.
Se dejó caer una y otra vez sobre el manto verde, brazos en cruz, ojos cerrados, pies descalzos. Llevaba solamente un camisón de tela blanco, sin mangas, el pelo suelto mecido por la brisa del mar cercano.
Oía las olas rompiendo contra el acantilado.
Inspiró fuertemente llenando de mar sus pulmones.
Ahora giraba sobre si misma sintiendo la alargada sombra del faro pasar una y otra vez, no la veía pues tenía aún sus ojos cerrados, pero sentía su sombra antes de regresar a la luz, una y otra vez hasta caer rendida.
¡Qué sensación! ¡Cuánta libertad!
Se sentó a contemplar el horizonte intentando dibujar con el dedo esa delgada linea que une el mar con el cielo.
Se sentía feliz, por primera vez en mucho tiempo se sentía realmente feliz.
Se abrazó a sus propias rodillas sin dejar de mirar el infinito, "no quiero volver", musitó.
Y sintió como las garras de la vida tiraban de ella de vuelta a la realidad, a su mundo en blanco y negro.
Inspiró y los ácaros del polvo le hicieron estornudar.
Un olor nauseabundo a podredumbre la despertó de su letargo.
Pisó el suelo frío como el tempano, buscó a tientas sus zapatillas hasta encontrarlas bajo la cama.
Al pasar frente al espejo del cuarto de baño se dio cuenta que no llevaba un camisón sino un viejo y descolorido pijama.
Le costaba trabajo abrir los ojos y no porque le cegara la luz del sol, el llanto de la noche anterior había dejado sus parpados henchidos, violáceos, tristes y apagados como dos linternas a las que se les terminan las pilas.
Pero no se dio por vencida, esta vez no y se propuso volver a pintar de color su vida....


Continuará....

jueves, 10 de septiembre de 2009

Un regalo de Alberto Viera

Hoy he recibido un precioso regalo y me gustaría compartirlo con vosotros.
Podría darle la introducción con bonitas palabras y halagos para el autor, pero eso no le daría más merito del que tiene y tan poco quiero enfatizar sobre lo que ya le he dicho en privado.
Quiero compartir al artista, aunque le ha dado a mi vida un protagonismo especial en su obra, ni por un momento quiero que se le reste ni un ápice, a su verdadero protagonista: "ALBERTO VIERA"

Esther




Cada vez
que una gota cruza sus mejillas
etapas de su vida se forman como un cuadro
hojas peregrinas de un árbol en otoño
al son de melodías traídas de un ayer
mirándose al espejo buscando no encontrar
los rasgos de una madre que tanto creyó odiar
momentos agridulces que fueron su niñez
en franca rebeldía al verse más segura
un ave sin fortuna queriendo recobrar
el tiempo que entre ellas
se fue sin esperar.
Paradojas de la vida mirándose al espejo
los surcos, los caminos
el nudo en la garganta ahora con más fuerza
mirando dos miradas chocándole la cara
ausente de recuerdo
la hija sin acuerdo pidiendo sin tranzar.
Lágrimas de historia tejiendo en los vacíos
la falta de cariño
de aquella que le dijo; ¡tú no vales nada!
reproches de mujer en mundo de juguetes
clamando en la adultez que nunca cubriría
los nudos que la historia
pensó
jamás olvidaría
otoño eterno al medio primavera
calor intenso que no cubrió un verano
mirándose a los ojos sin ver cuánto tenían
se fueron sin que ella
supiera que aún estaba.
¡Porque tú en tus mañanas, jamás verás mi noche!
paradojas de la vida de quien cuenta sus días
mirando cada nota de aquella melodía
sin pensar que al medio día
la puerta de su alma
también se cerraría.
Habrá jugado Dios su carta preferida
rotando el tiempo cambiando los zapatos
olvidó a corto plazo memoria en retroceso
ayer era la hija
con rabias injertadas
hoy es la madrugada a quien llegó su noche
su mente regresiva, no dijo a su interior
que al morir su día, vería un nuevo sol.
Paradojas de la vida
¿o Dios de responsable?
Esther en su rutina vivió los contrapuestos
el curso de esa vida con altos y caídas
los brazos extenuados de un hijo aún de pecho
la anciana y sus locuras de historias olvidadas
que fue entre sus sueños para besar su mano
diciendo agradecida
adiós querida mía
cautiva del olvido se fue sin escuchar
las frases que en silencio
le dijo en el lugar
que ambas comprendieron
lo hermoso que es amar.
Historias sin sentido salían de sus labios
canciones enclaustradas volviendo a su vivir
Raúl era un bebé, su madre también otro
mente de cristal y Dios con un martillo
llevándose la noche en que encontró el amor
un par de buenas copas y un hombre encantador
Franco con su guerra y ella en su interior
llevando las semillas de quien juro a su amor.
Paradojas de la vida
silencios sin razón
inspiran a un poeta que puede aún ver amor.

miércoles, 19 de agosto de 2009

De Albeto Viera

Fibromialgia

Percibir que es lo que causa
ese manojo de puñales anclándose en tu cuerpo
es algo que no puedo ya que nunca lo he vivido
extraño e insondable es sentir como tú sientes
¡es tan fácil ser valiente cuando no hay con quien luchar!
dejar millares de consejos cuando no nos toca el llanto
sacarte de mi lado
requiere menos fuerza con un magro resultado
¿los peores sentimientos resultan más sencillos?
¿jugara Dios a ver que decidimos?
¡hay más dolor por todos lados!
¡que lados donde no haya dolor!
mientras mi barca me conducede
agresivos mares a otro donde solo hay quietas olas
¡ningún extremo es bueno para nadie!
a un costado la empatía dice; ¿no la sientes?
al otro un falso apego a ese tiempo que no tengo
le dice a mi empatía que me ponga tus zapatos
el hoy, no es como era antesese antes nunca dijo
que vendría este dolor
que a causado divisiones priorizando equivocado
mi falta de no estar cuando precisas
se hizo partidaria de lo mismo que te acecha
¿no se si sufres mas?
intentando que tus labios convenzan mi ironía
o si el silencio que no rompes al izar yo mis murallas
la batalla no es ganada
intentando lo que nunca se ha intentado
¡no aprietes mas los labios!
cuando quieras que mis brazos anuden tu cintura
cuando sientas que el dolor se ira si tienes besos
cuando el pelo no consiga despegarse de tu almohada
¡yo quiero estar contigo!
¡daría todo mi horizonte por mirarte sonreír!
sentir como tu sientes; saber como te siento
si esa enfermedad es quien te causa daño
quiero saber ; ¿como hago?
y juntos
¡daremos la batalla!
si quieres besos iré con ellos a donde los precises
si quieres hombro suficiente donde incrustes la impotencia
bañando con tus rabias el peso que te carga
quiero ser yo
quien tome frágilmente tu cuerpo algo marchito
despeine tus cabellos tan suave como brisa
el lado donde encuentres un sentido
¿no hay remedios?, ¡y que si estamos juntos!
yo soy un puerto fuertedonde azotes con tus olas
el templo sin ladrillos donde ores con mis labios
el pulso de ese hoy que cree en un mañana
poniendo en nuestra cama a quien no esta invitado
tu con el
y yo
poniéndome a tu lado.

Gracias a Poly por darme a conocer a este gran poeta, Alberto Viera.
Gracias Aleberto por tanta sensibilidad...

domingo, 16 de agosto de 2009

DE PICASSO




"Hay personas que transforman el sol en una simple mancha amarilla, pero hay tambien quienes hacen de una simple mancha amarilla el propio sol"








viernes, 14 de agosto de 2009

Curso de Terapeuta Floral Bach‏



Curso Online de Terapeuta Floral Bach
Septiembre de 2009
Certificación de Terapeuta Floral Bach

PRÓXIMOS COMIENZOS:
  • 1) 8 de Septiembre (2 clases semanales, 3 meses de duración) de 21:00 a 22:15 hs (hora de Uruguay y Argentina).19:00 hs (México y Colombia)19:30 hs (Venezuela)20:00 hs (Chile)
  • 2) 22 de Septiembre (2 clases semanales, 3 meses de duración) de 17 a 18:15 hs (hora de Uruguay y Argentina).22:00 hs (España)15:00 hs (México y Colombia)15:30 hs (Venezuela)16:00 hs (Chile)

Haga click aquí para inscribirse

  • 3) 23 de Septiembre (1 clase semanal de una hora, 7 meses de duración)de 23 a 24 hs (hora de Argentina). 21:00 hs (México y Colombia)21:30 hs (Venezuela)22:00 hs (Chile)

Haga click aquí para inscribirse

Consulte la hora en su país enviándonos un email a info@reikigendai.net

Las personas inscriptas que no puedan presenciar el curso en vivo, tendrán la posibilidad de asistir en diferido a la hora de su elección.

Click aquí para recibir información completa.Teléfonos de contacto:
(+598) 2 4876483 Uruguay
(+1) 424 7850483 USA
(+52) 55 84216483 México (+56) 2 8973928 Chile
(+54) 11 53659027 Argentina
Skype: alvaro.wurth.

Características del Curso

  • - Videoconferencias en vivo a través de internet.
  • - Posibilidad de interactuar con el docente (chat y voz).
  • - Ateneos clínicos interactivos entre los participantes (chat y voz).
  • - Recuperación total de clases en caso de no poder estar presente.
  • - Manual completo de apoyo.
  • - Seguimiento incluído.
  • - Evaluación final y envío de certificado por correo privado incluído (certificación emitida por Escuela de Terapias Complementarias, Uruguay).
  • - Se realiza el mismo programa del curso presencial, con igual cantidad de horas de clase.

Invitación a Taller Online gratuito
Curso básico introductorio que permite acceder a un conocimiento filosófico, práctico y elemental de las esencias florales del Dr. Bach

Ingrese aquí para ver el vídeo.


Escuela de Terapias Complementarias
1996 - 2009
E-mail: info@reiki.com.uy http://www.reikigendai.net

PREMIO, UN BLOG GENIAL,Otorgado por Surya


Creo que en justicia este premio también se lo merecen:
MARIAJO POR : MI-ESTRELLA-DE-MAR
POLY POR : La fibromialgia y yo
MUCHAS GRACIAS A SURYA POR SU PREMIO Y MUCHAS GRACIAS A VOSOTRAS POR ESTAR AHÍ Y COMPARTIRLO CONMIGO.
BESOS,
ESTHER

domingo, 26 de julio de 2009

LA PERDIDA DE LA AMISTAD


Hace ya algún tiempo que no me doy una vueltita por los foros de fibro, pero algo que recuerdo muy bien es que casi todo el mundo, yo diría que un 99'999999 % de nosotros nos quejábamos de la perdida de las amistades.
No hace mucho, en un terapia grupal, alguien hizo un comentario al respecto y todas las presentes nos sentimos totalmente identificadas con Pepita. Cada una aportó su granito de arena respecto a como superar este “fenómeno” , yo por mi parte me comprometí con ella en enviarle una carta que a mi me había servido de mucho a la hora de expresar a los demás como me siento.
La carta no es mía, la encontré en la red por casualidad y me permití colgarla en mi otro blog para que la gente como yo pudiera expresar a sus amigos y familiares lo que tan bien se relata en dicha carta y cómo refleja nuestra realidad.
La quiero exponer aquí también porque quiero seguir gritando al mundo mi realidad, quiero ser comprendida, escuchada y recuperar aquellas amistades perdidas, si éstas se perdieron por mi “culpa”.

¿Amas a alguien con Fibromialgia?
Norma I. Agrón(Inspirado en una carta de Bek Oberin)
El propósito de esta artículo es ayudar a personas que conocen a alguien con Fibromialgia a entenderlos mejor.
Si amas a alguien con fibromialgia sabrás que padecemos de dolores severos que varían de día a día y de hora en hora.
Esto no lo podemos predecir. Por eso queremos que entiendas que a veces tenemos que cancelar cosas en el último momento y esto nos molesta tanto como a ti. No pienses que somos informales ni que ponemos falsas excusas, es que no nos encontramos bien, no pienses que te engañamos porque es duro para nosotros tener que hacerlo. Queremos que sepas que nosotros mismos tenemos que aprender a aceptar nuestro cuerpo con sus limitaciones, y no es fácil.
Es una lucha diaria que a veces nos viene larga y dura de aceptar.
No hay cura para la fibromialgia pero tratamos de aliviar los síntomas a diario.
No pedimos ni queremos padecer de esto. Nosotros no hemos elegido padecer esta enfermedad toda la vida. Muchas veces nos sentimos abrumados y no podemos lidiar con mástensiones de las que tenemos. Si es posible no le añadas más tensiones a mi cuerpo.
Aunque nos veas bien, no nos sentimos bien.
Nos vemos obligadas a aprender a vivir con un dolor constante la mayoría de los días. Hemos tenido que aprender a disfrutar de la vida con un dolor crónico. Cuando nos ves felices no necesariamente quiere decir que no tenemos dolor, simplemente que estamos lidiando con él.
Que queremos vivir sobre todas las cosas.
Algunas personas piensan que no podemos estar tan mal si aparentemente se nos ve bien. El dolor no se ve.
Eso es uno de nuestros grandes inconvenientes.
Esto es una enfermedad crónica "invisible" y no es fácil para nosotros tenerla y sobrellevarla.
La sufrimos la mayoría de las veces en silencio porque somos conscientes de que no se nos entiende. Eso nos provoca un gran desaliento y frustración porque no sólo tenemos que soportar los dolores sino enfrentarnos a la incomprensión e incredulidad de amigos, pareja y médicos.
Entiende, por favor, que porque no podamos trabajar como antes no es que seamos vagos.
Nuestro perfil psicológico demuestra que la mayoría de nosotros hemos sido personas hiperactivas en nuestra vida y nos hemos visto obligados a cambiar de forma de ser.
Si hemos llegado a la enfermedad, en muchos casos, ha sido por exceso de stress en nuestras vidas. Nuestro cansancio y dolor es impredecible y debido a esto tenemos que hacer ajustes en nuestro estilo de vida.
Algo que parece sencillo y fácil de hacer para ti, no lo es para nosotros, y puede ocasionarnos mucho cansancio, dolor y frustración el no poder hacerlo. No necesariamente algo que hicimos ayer lo podemos hacer hoy, pero tampoco quiere decir que no volvamos a ser capaces de hacerlo.A veces no sabemos como va a responder nuestro cuerpo.
A veces nos deprimimos. ¿Quién no se deprimiría con un dolor fuerte y constante? Se ha encontrado que la depresión se presenta con igual frecuencia en la fibromialgia que en cualquier otra condición de dolor crónico, pero aún quedan muchos médicos que no lo aceptan. No nos da dolor por estar deprimidos sino que nos deprimimos por el dolor e incapacidad de hacer lo que solíamos. Más aún si se nos considera sólo y exclusivamente enfermos psíquicos.
Hemos sido personas muy activas que nos hemos visto obligadas a reajustar nuestra vida, a readaptarnos a unas limitaciones físicas que no nos dejan ser nosotras mismas dentro de nuestro cuerpo.
Eso nos ha provocado un gran desequilibrio. También nos sentimos mal cuando no existe el apoyo y entendimiento de los médicos, cuando vemos que nuestro diagnóstico ha tardado años en llegar, en que existen médicos que no nos apoyan cuando es esencial para nosotros su ayuda, mientras llega un tratamiento eficaz para su cura. También necesitamos la comprensión de los familiares y amigos. Por favor, compréndeme, necesito que me creas yque con tu apoyo pueda ser más fácil soportar y vivir con mi dolor.Aunque durmamos toda la noche no descansamos lo suficiente. Las personas con fibromialgia tienen un sueño de mala calidad, lo que empeora el dolor los días que duermen mal .Para nosotros no es fácil permanecer en una misma posición (aunque sea sentados) por mucho tiempo. Esto nos causa mucho dolor y toma tiempo recuperarnos. Por eso no vamos a algunas actividades en las que sabemos que este factor nos perjudicaría. A veces hacemos actividades aunque sabemos las consecuencias que traerá. Preferimos soportarlos dolores antes que dejar pasar la vida a nuestro lado sin vivirla.
No nos estamos volviendo locos si a veces se nosolvidan cosas sencillas, lo que estábamos diciendo, el nombre de alguien o decimos una palabra equivocada. A veces nos cuesta trabajo expresarnos. Estos son problemas cognoscitivos que son parte de la fibromialgia, especialmente en los días en que tenemos mucho dolor.
Es algo extraño tanto pata ti como para mí. Pero riamos juntos y ayudémonos a mantener nuestro sentido del humor.
La mayoría de las personas con fibromialgia somos mejores conocedores de esta condición que algunos médicos y otras personas, pues nos hemos visto obligados a educarnos en solitario para entender a nuestro cuerpo y encontrar mejoría. Nos sentimos muy felices cuando tenemos un día con poco o ningún dolor, valoramos algo que hemos dejado de tener, la salud, cuando logramos dormir bien, cuando hacemos algo que hace tiempo no lográbamos, cuando nos entienden, cuando nos creen.Verdaderamente apreciamos todo lo que has hecho y puedes hacer por mí; incluyendo tu esfuerzo por informarte y entenderme. Pequeñas cosas significan mucho para mí y necesito que me ayudes. Sé gentil y paciente. Recuerda que dentro de este cuerpo adolorido y cansado todavía sigo estando yo. Intento seguir siendo yo misma.
Estoy tratando de aprender a vivir día a día, con mis nuevas limitaciones y a mantener la esperanza en el mañana. Ayúdame a reír y a ver las cosas maravillosas que Dios nos da.
Gracias por haber leído esto y dedícame tu tiempo.
Tal vez desde ahora puedas comprenderme mejor. De veras que agradezco tu interés y apoyo porque lo necesito.

Y, ¿todo esto a qué viene? Os preguntaréis más de uno...

El viernes por la noche tuve uno de esos días buenos, tal vez porque esa misma mañana me hice un lío con la medicación, me levanté con fibro-neblina y me tomé las pastillas equivocadas. Puede que ese cocktel imprevisto me diera una euforia total, el caso que para las horas nocturnas es muy probable que sus efectos se hubieran esfumado ya, pero yo seguía cabalgando a lomos del desenfreno.

Ya hacía muchísimos años que no me bebía una copa antes que mi chico, así que cuando él iba por la tercera, yo ya pedía la cuarta (ufff cuánto tiempo hacía de eso...).

Por supuesto que ya para entonces, me encontraba en el momento exaltación de la amistad y como estábamos sólo los dos (bueno y el resto de gente) me dio por felicitar a las camareras y al DJ, que al menos ya de otras noches tengo cierta, digamos simpatías.

A la quinta invitaron ellas, las camareras, claro.

Las 500 anteriores salidas nocturnas, siempre era yo quien suplicaba a mi niño nos volviéramos a casa porque estaba rendida, porque no soportaba el dolor, porque me daba rabia no poder bailar como antes, miles de excusas para volver a la seguridad del hogar.

Pero esa noche en cuestión, era él quien me pedía, casi me rogaba que nos fuéramos, que ya era tarde y yo no quería parar de bailar.

Ya sabéis que los excesos se pagan y que tras un día bueno, vienen tres o cuatro chungos (malos para los amigos del otro lado del charco).

Y no es que me levantase muy perjudicada, que también, dolorida de tanto bailar hasta tal punto de no poder apenas ni caminar. Así que mi sábado transcurrió entre el sofá y el sillón y con tiempo suficiente para pensar.

Entonces recordé aquellos momentos de mi vida “sana”, cuando salíamos en panda y no los dos sólitos (que eso me da igual, mi chico me hace muy feliz), pero sí eché de menos aquellos amigos con los que pasábamos largos fines de semana de juerga.
Aquellas amigas con las que bailaba encima de la barra del bar...

Bueno eran otros tiempos y he de aprender a aceptar que mi cuerpo ya no es el que era y no por cosas de la edad ya que yo me veía con 70 años encima de una barra bailando como posesa, pero...

Pero volvamos al viernes noche, el DJ llevaba una camiseta con una frase de una canción (vale Riki de dos) , la frase decía:

“¿Dónde estabas entonces cuándo tanto te necesité?”

Es curioso, porque llevaba como unos quince días con esa cancioncilla (la de Manolo García, no la otra), metida en mi cabeza martilleando sin parar, cómo un anuncio de algo, las Meigas seguramente …

Hoy sé muy bien a quién o quienes les llevo haciendo la pregunta de la camiseta, la canción o canciones. ¿En qué momento dejé de ser yo para alejar de mí a mis amigos? ¿Dónde se fueron cuándo tanto les necesitaba? ¿Es cierto qué tanto cambiamos, para que dejen de querer estar a nuestro lado?

No lo sé y verdaderamente tan poco me importa demasiado, bueno que cojones ( perdón) en su momento sí me sentí mal, dolida, triste y abandonada, pero hoy tengo nuevas amistades que me aceptan como soy, me ayudan y sobre todo saben que cuando digo NO, es que verdaderamente no puedo con mi alma y me dejan descansar sin hacer preguntas y sin agobiar.

Gracias a mis amigos, los de ahora por estar ahí, por quererme y sobre todo por aguantarme, jeje.

Os quiero.
Besitos,
Esther